Los orígenes de Mesa Boogie

Desde sus modestos inicios reparando amplificadores y otros equipos musicales dentro de los confines de un armario de carne en un supermercado chino de Berkeley California, el fundador de Mesa/Boogie, Randall Smith ha logrado llevar su compañía y amplificadores a recibir reconocimiento mundial. Por más de 50 años ha empujado las posibilidades de lo que un ampli puede hacer, al tiempo que continuamente ha creado productos más duraderos, versátiles e innovadores.

A pesar de todo eso, Smith es una lección viva acerca de las contradicciones: es uno de los diseñadores más importantes de la industria y sin embargo no toca guitarra. Él es un hombre de negocios, quien no persigue llenarse de dinero, lo cual es evidente al ver su continua oposición a mover su fábrica fuera de Estados Unidos. Es un tipo de vieja escuela, quien al mismo tiempo tiene olfato para la inovación y tecnología revolucionaria. La filosofía bajo la que vive es bastante directa: “mantenerse fiel a la visión de hacer los mejores productos posibles, tratando a cada cliente y empleado como uno quisiera que lo trataran, es así de simple”, asegura el mismo Smith.

El armario de carne

Smith creció en la bahía del norte de California y desde pequeño desearrolló dos profundas pasiones: la música y la electrónica. Su padre era un saxofonista y clarinetista profesional y desde muy temprano le enseñó a su hijo a tocar. “Una de las primeras cosas que mi padre me enseñó era el concepto de tono”, recuerda Smith.

Desde que tiene memoria, Smith ha estado interesado en la electrónica y tuvo una serie de mentores durante su niñez que fomentaron su curiosidad. No obstante, cuando se le pregunta por qué empezó a trabajar en amplificadores, su respuesta es rápida: “Por ser pobre”. Su trabajo dio inicio una tarde de 1967 mientras tocaba con algunos amigos. “Estábamos tocando y el amplificador Sunn 200 del tecladista se reventó. Dije, ‘déjame revisarlo, tal vez pueda arreglarlo’. Vi cuál era el problema así que conseguí las partes, las instalé y funcionó”.

El tecladista, Dave Kessner, quedó impresionado y dos días después le dijo a Smith que quería abrir una tienda de música en la que él se encargara de las reparaciones. Smith pensó que la idea tenía cierto mérito y poco después ambos rentaron una supermercado chino, lo cual dio nacimiento a Prune Music. “Mi tienda de reparaciones estaba en el armario para la carne”, asegura Smith.

La reputación de Smith como un técnico confiable se esparció con rapidez. En poco tiempo los artistas más importantes de San Francisco -como Steve Miller y Grateful Dead– estaban trabajando con él. Carlos Santana, uno de los primeros y más fieles clientes de Smith, reconoció rápidamente la calidad con la que trabajaba. “Randy es impecable con su integridad y nunca tiene escusas”, dijo Santana a la revista Premiere Guitar.

Intrépido y revolucionario

Además de reparar los equipos que le traían sus fieles clientes, Smith pronto comezó a modificar otros amplificadores. Con la intención de hacerle una broma a Barry Melton de la banda Country Joe and the Fish, Smith intervino el Fender Princeton de este guitarrista, reemplazando el parlante de 10” por un JBL D-120 de 12”, intalando un set más grande de transformadores y recableando el circuito para parecerse a un Fender Bassman. El resultado fue un ampli compacto con una potencia masiva que llamó la atención de todo guitarrista que se lo topaba.

El día que Smith terminó el amplificador, Santana casualmente pasó por la tienda y fuel primero en tocar una de las creaciones de Smith. Para él, tocar con ese ampli significó una experiencia transformadora: “sentí que había encontrado lo que necesitaba. Estaba en busca de un amplificador que no lastimará mis oidos, pero que tuviera sustain. Había que tocar muy duro para tener sustain. Recuerdo decirle a Randy ‘esto es puro boogie, ¡rockea!”.

Durante este tiempo, Smith topó con una oportunidad que cambiaría su percepción de lo que un amplificador podía hacer y de paso solucionó el problema del sustain. “Fue de alguna forma un accidente que me llegara este proyecto para Lee Michaels. Era básicamente crear un preamp que convirtiera un solid-state Crown DC300 en un excelente amplificador”.

El resultado fue una cantidad exorbitante de ganancia que los asombró a ambos. “Cuando toqué el primer acorde, nos voló a través de la pared del estudio”, recuerda Michaels. Al terminar este trabajo, una idea se cristalizó en la mente de Smith. “Noté que los dos -el combo pequeño de alto poder y la ganacia extra- debían ser puestos juntos. ‘Tengo que construir este circuito con cuatro 6L6‘s en un amplificador del tamaño de un princeton’, pensé”. Con este concepto el Mark I Boogie llegó al mundo por primera vez.

Para poder conseguir las partes que requería para sus projectos, Smith necesitaba un nombre oficial para su expansiva iniciativa. Se decidió por el nombre Mesa Engineering. “Parecía ser familiar y con un sonido profesional”.

Para satisfacer las diversas necesidades del negocio, Smith empezó a buscar más espacio para construir y modificar amplis. Fue así que compró un cobertizo en las montañas de Lagunitas y la llamó Home of Tone (la casa del tono).

A partir de ahí, la reputación de Mesa por ser amplificadores de alto rendimiento creció como la espuma, más que todo de boca en boca.

“Estaba con Bob Dylan en el Plaza Hotel en New York y alguien dijo ‘hey, los Rolling Stones tocan esta noche, quieres ir y jammear con ellos?’, recuerda Santana. “Así que Bob Dylan y yo, junto con mi amplificador Boogie de piel de serpiente, tomamos un taxi hacia Madison Square Garden. Cuando estábamos ahí me dijeron ‘quieres tocar Sympathy for the Devil‘? Y dije ‘claro, por supuesto’. Así que mientras los Stones hacían lo suyo, conecté mi amplificador. Después Mick Jagger me dijo que hiciera un solo, así que puse mis dedos en la guitarra y de inmediato todos en el escenario volvieron a verme diciendo ‘¡diablos!’. Primero me vieron a mí, luego a mis manos, luego a la guitarra… y después al amplificador. Para el siguiente tour de los stones, solo habían Boogies en el escenario.”

Texto traducido de www.premierguitar.com