La Historia de Leo Fender, George Fullerton y su marca de guitarras “G&L”

La historia de “G&L Musical Instruments” comienza cuando George Fullerton conoció a Leo Fender. El encuentro se dio un 4 de julio de 1947 en la feria de Fullerton, una pequeña y tranquila localidad del sur de California. George y Leo ya habían oído hablar el uno del otro, ya que ambos se dedicaban a lo mismo: los dos tenían una tienda de reparación de radios, cada uno en un extremo de la ciudad. Se conocieron, simpatizaron y ahí quedó la cosa.

Más adelante, Leo se introdujo en el negocio de los amplificadores para guitarras “lap steel”, muy populares entonces en aquella localidad rural. Las bandas que pasaban por Fullerton contaban a menudo en sus filas con guitarristas de lap steel y la experiencia de Leo montando radios le ayudó a diseñar pequeños amplificadores. Al mismo tiempo que empezaba a construirlos, le pidieron que también reparara las guitarras. Leo pensó que incluso podía construirlas y vendérselas a los músicos itinerantes.

Resultó que la parte musical del negocio de Leo creció mucho más rápidamente que la parte dedicada a la reparación de radios, y le preguntó a George si le interesaría trabajar para él. A George le gustó la idea y aceptó la oferta.

En un par de años, la salud de Leo mejoró, y en 1970 adquirió una gran extensión de terreno próxima a la fábrica Fender; una de las calles limítrofes de la finca recibió el nombre de Fender Avenue. En estos terrenos construyó una serie de edificios como inversión inmobiliaria, aunque conservando varios para sí mismo, donde creó la firma de consultores “CLF Research”, las siglas hacen referencia a Clarence Leo Fender. Su buen amigo y asociado, George, se unió a él.

Poco tiempo después, algunos de los antiguos colegas de Leo le encargaron que diseñara y fabricara una línea de guitarras, bajos y amplificadores con el nombre de “Music Man”. Leo no participaría en la propiedad de Music Man, por lo que no rompía el acuerdo con la CBS. Fue en las instalaciones de “CLF Research” donde se puso en marcha el diseño y fabricación de los instrumentos y amplificadores “Music Man”, incluido el hoy popular bajo “Stingray”.

A finales de 1975 expiró el acuerdo con la CBS. Leo decidió entonces, junto con su íntimo amigo George, crear su propia marca de guitarras y bajos. Como Leo ya disponía de instalaciones de producción y artesanos cualificados, iniciaron los preparativos para crear “”G&L Musical Instruments”, constituida formalmente en 1980.

Leo y George ya habían patentado varios diseños novedosos y desarrollado algunos instrumentos de características revolucionarias, que pronto serían adoptados por músicos de todo el mundo. Entre las más conocidas se encuentran el trémolo “Dual Fulcrum”, el puente fijo “Saddle Lock”, el diseño de mástil “Bi-Cut” y la pastilla “Magnetic Field”. Estos elementos son muestras de la inmejorable precisión, sonido y fiabilidad de los instrumentos “G&L”.

“G&L” HOY EN DIA

“G&L” utiliza exclusivamente las mejores maderas armónicas tradicionales, algunas de ellas procedentes de proveedores en los que Leo había confiado durante décadas. De hecho, algunos de ellos continúan enviando facturas a la fábrica. “G&L” no utiliza cualquier tipo de fresno, sino fresno de los pantanos de Louisiana; utiliza aliso norteño, arce “hard rock” canadiense, palisandro indio y ébano y caoba africanos. Antes de pasar a producción, la madera se almacena durante varios meses en una sala de curación que “G&L” tiene en sus instalaciones. Por ejemplo, el especialista de madera de “G&L” prefiere envejecer el palisandro brasileño durante 6 meses antes de que pase a producción. Aún más impresionante es el hecho de que la provisión de caoba de “G&L” es lo suficientemente grande como para que la caoba de algunos modelos haya sido curada durante más de 8 años antes de ser utilizada.

El uso exclusivo de las mejores maderas armónicas existentes es tan sólo el principio de un hermoso instrumento “G&L”. La mayoría de los métodos de producción de “G&L” tienen su origen hace 35 ó hasta 50 años, y aplican las técnicas artesanales creadas por Leo. Tales métodos, de requisitos temporales tan extensos, junto con la pericia y la meticulosidad de los artesanos musicales, son los que han hecho de los instrumentos “G&L” los más depurados de la historia profesional de Leo. Gran parte del instrumental utilizado por Leo en los años 50 y principios de los 60 fue objeto de una fiel reproducción a fin de que los artesanos de “G&L” consiguieran el elevado nivel de calidad que Leo exigía, siendo ésta una de las razones por las que los instrumentos Fender de la primera época alcanzan una estima tan alta entre los coleccionistas. Sin duda alguna, los instrumentos “G&L” son la culminación de un talento técnico y una atención al detalle que se extendió durante más de medio siglo.

Leo Fender falleció un día lluvioso en marzo de 1991, un acontecimiento que sacudió al mundo musical: El padre de la música moderna se había ido. Fue en ese mismo día de que Leo terminó su último prototipo de instrumento, después de lo cual declaró a su esposa Phyllis que había dado todo lo que podía dar a los músicos del mundo.

Antes de su fallecimiento, Leo quería estar seguro de que el legado de “G&L” sería aún más brillante en el futuro. Sabía que debía cuidar de la gente de “G&L”, su familia, para que se sintiesen seguros y libres para continuar la construcción de las mejores guitarras y bajos en el mundo.

Su esposa Phyllis compartía su sueño y eligió a BBE Sound, con John C. McLaren a la cabeza, para hacerse cargo de la dirección de “G&L”, así como de su ampliación y desarrollo en la forma que habría querido Leo. Éste último -quien profesaba un enorme respeto por John- había iniciado algunos años antes las conversaciones y confiaba en que John podría hacer realidad los sueños de futuro que él tenía para “G&L”, marca de la que se sentía tan orgulloso. John compartía la visión de “G&L” como fabricante de instrumentos artesanales que encarnaran 50 años dedicados a la innovación en el diseño de instrumentos.

Se dispuso todo para que la propiedad fuera transferida a la compañía de John, BBE Sound. George Fullerton permanece como asesor vitalicio y la esposa de Leo, Phyllis, como Presidenta Honoraria de “G&L”, recordando ambos al mundo que el espíritu y la integridad de Leo Fender seguirán latentes en todos y cada uno de los instrumentos que se construyan en “G&L”.

Hoy, la fábrica “G&L” continúa la producción como Leo deseaba. Su taller particular permanece tal y como lo dejó el último día que trabajó en él, y numerosas personas del mundo de la música se han acercado a visitarlo desde todas las partes del mundo. No hay computadoras, ni robots de los que fabrican guitarras con mucha precisión, pero sin ningún espíritu. La gente de “G&L” prosigue la creación artesanal de los instrumentos “G&L” con cariño, dedicación y talento. Leo decía: “Las guitarras y los bajos ‘G&L’ son los mejores que jamás he hecho”. Preservando la singularidad de “G&L” y respetando la visión de su creador, John C. McLaren , dijo: “‘G&L’ estará siempre dispuesto a introducir cambios. Leo Fender ha sido un símbolo de innovación y evolución en beneficio de los músicos. Pero ante cualquier consideración de cambio, debemos preguntarnos antes: ¿habría estado Leo de acuerdo? Si la respuesta es afirmativa, entonces adelante, si es negativa, lo dejamos. Queremos tener en todo momento la sensación de que Leo estaría orgulloso de cómo es ‘G&L’ en la actualidad”.

Hoy en día, John C. McLaren, el Presidente de “BBE Sound”, sigue la gestión de “G&L”, mientras que su hijo John Jr. es Gerente de la Planta de “G&L Factory”. John Jr. tuvo siempre un profundo respeto por Leo y le visitó regularmente en “G&L” en la década de los 80 mientras trabajaba en “Fender Musical Instruments”, cuando se encontraba cerca de la avenida Valencia. El otro hijo de John, David, supervisa personalmente la comercialización de “G&L”, y también se dedica a preservar la memoria y la rica historia de Leo Fender.

Así que recuerde que cuando tenga entre manos una guitarra o un bajo “G&L” no solo tiene usted entre manos un pedacito de historia musical, sino también un trocito del espíritu que Leo Fender, George Fullerton y un pequeño grupo de personas supieron poner en los pedazos de madera y de metal que componen estos instrumentos.