JHS: Pedales de efectos hechos a mano desde Kansas City

 

El nacimiento de JHS puede ser rastreado hasta un pedal Boss BD-2 Blues Driver particular que necesitaba ser reparado. “Es una historia sobre cómo la necesidad es la madre de cualquier invención” recuerda Josh Heath Scott, fundador y dueño de la compañía. “Alrededor de febrero del 2007, me encontré a mí mismo arreglando uno de mis pedales de guitarra defectuosos. No tenía el dinero para pagarle a alguien que lo reparara, así que lo abrí y lo arreglé yo mismo y, al hacerlo, encencdí la llama de un hobby que tomó mi vida entera por completo.”

Una vez que Josh empezó a travesear el interior de su BD-2, se obcesionó con entender cómo los pedales funcionan y quiso saber por qué cada parte estaba donde estaba y qué pasaría si sustituía una parte por otra.

“Recuerdo cómo empecé a profundizar cada vez más en la materia. Me metía a google y buscaba esquemas de los pedales que tenía. Tomaba por ejemplo un Tube Screamer, le cambiaba partes y escuchaba el resultado. En ese entonces no tenía los conocimientos de ingeniería eléctrica que tengo ahora, realmente no sabía lo que estaba haciendo. Pero pensaba, ‘si tomo ese capacitor y lo cambio por este, ¿cómo sonará?.’”

Desde los modestos origenes de la propia curiosidad de Scott por el diseño de pedales, apareció entonces una tienda de modificaciones basada en su casa en Jackson Mississippi. “Hay una tienda en Jackson llamada Fondren Guitars y ahí empezaron a vender algunos pedales Boss modificados por mí. Recuerdo cuando empecé a venderlos en mi propia tienda. Las bandas venían y la gente los compraba, realmente me motivó muchísimo.” Después de saborear esos primeros éxitos, Scott decidió expandir sus operaciones y comenzó a vender pedales en eBay cosechando muchos seguidores.

Con sus modificaciones teniendo bastante demanda alrededor del país, Scott sintió que era momento de intentar construir sus propios pedales desde cero. Muchos de los modelos más destacados de JHS como el overdrive Morning Glory, el compresor Pulp ’N’ Peel y el Mini-Bomb Boost, fueron concebidos y perfeccionados en esos primero años de prueba y error. Pronto, la popularidad de las cajas de efecto creadas por Scott alcanzaron un nivel que él mismo no anticipó y debió enfrentarse a una pregunta trascendental: ¿es esto una diversión de medio tiempo o puede convertirse en algo más?

“En el verano de 2009 las cosas se pusieron muy locas”, recuerda Scott. “Renuncié a mi trabajo y comencé a trabajar en pedales de 15 a 18 horas al día en una pequeña tienda de 10×15 en mi patio bajo más de 100 grados fahrenheit. Ahí fue cuando me di cuenta que legítimamente estaba haciendo esto a tiempo completo. Tenía además 6 meses de atraso y corría el riesgo de tener que empezar a devolver el dinero a clientes, así que conversé con mi esposa. Ella me preguntó ‘¿realmente podemos vivir de eso?’ En mi mente, cuando ella preguntó hubo una fracción de segundo en la que pensé ‘no lo se’, pero contesté que sí y partimos de ahí.”

Una vez que la decisión fue tomada, Scott y su familia se mudaron a Kansas City, Missouri, donde formalmente abrió JHS. “Contraté mi primer empleado y comenzamos a trabajar en mi sótano. Continuamos creciendo y creciendo y eventualmente conseguimos un edificio, el cual debimos remodelar significativamente para acomodarnos. Actualmente tenemos 10 empleados.”

Con más empleados en la tienda, mucha de la construcción de pedales del día a día, así como otras funciones administrativas fueron liberadas de las manos de Scott, lo cual le permitió tener más tiempo para diseñar nuevos productos y expandir el catálogo de JHS.

“Tenemos pedales como el SuperBolt (un pedal que emula los tonos de un Supro Clásico de los 60’s) que me harán salirme de mi zona de confort y trabajar por semanas o meses en un nuevo diseño. El SuperBolt estuvo en mi mente por más de un año, pero estaba ocupado y no tenía tiempo de construirlo, me tomó tiempo dejar que los otros muchachos construyeran para yo poder tener tiempo para pensar y hacerlo una realidad.”

El SuperBolt es solo uno de los múltiples pedales de JHS que derivan sus caracterísitcas de tono a partir de amplificadores. “No sé si alguna vez pensé en ellos de esa forma, pero tal vez lo hice ya que no tenía posibilidad de comprar amplificadores así antes. El Charlie Brown por ejemplo es el Marshall JTM45. El Angry Charlie es un JCM800 y por supuesto el SuperBolt es un Supro. Siempre lo he dicho, especialmente en esta economía, ¿vas a comprar un amplificador o un pedal de $200? Yo compraría el pedal”.

Siendo él mismo un guitarrista, muchas (pero no todas) las creaciones de JHS son pedales que Scott en algún momento ha soñado con tener y tocar. “Diría que un 85% de los productos en nuestro sitio son cosas que siempre quise en un pedal y que nunca pude encontrar.” Dicho esto, él sigue abierto a nuevas ideas y colaboraciones. “Tengo un buen amigo aquí en Kansas City quien es la razón por la cual el overdrive Double Barrel existe. Quería un Tube Screamer combinado con un Morning Glory, así que le hice uno. Después su amigo quería uno, y otro amigo más y ahora veo hacia atrás y hemos vendido muchos de ellos.”

A pesar de que la vibra de la compañía proviene mayoritariamente de la personalidad de su dueño, Scott no deja de dar crédito a cada uno de los miembros de su equipo como parte vital del éxito de toda la operación. “JHS pueden ser mis iniciales, pero definitivamente es una fuerza colaborativa de muchas personas fabulosas.” indica. “Todos trabajamos incansablemente cada semana, tratando de hacer productos de la máxima calidad. Realmente queremos construir pedales hechos a mano que sean accesibles y que no tengas que esperar 10 años para tener”.

El futuro es ciertamente brillante en el cuartel general de JHS. Mientras la compañía continua creciendo en éxito y popularidad, Scott se maravilla ante cuán lejos ha llegado y no tiene idea que tanto más allá llegará. “¡Es muy loco! Recuerdo cuando solía construir 2 pedales al día. Ahora estamos construyendo cerca de 15 mil productos al año. Cada vez que hago un plan de 5 años debo rehacerlo en enero. Simplemente vamos a seguir a pesar de los golpes y mantenernos fieles al juego.”

Cada pedal JHS, (inclusive los pintados a mano) es ensamblado, probado y enviado desde las instalaciones de JHS en Kansas City, Estados Unidos. Con series completas para guitarra, bajo, utilidades, y tienda de modificaciones, JHS ofrece una de las líneas de efectos más amplias en el mercado. Es una marca comprometida a diseñar pedales que suenan excelente, son fáciles de usar y funcionan correctamente.

Artículo traducido de www.premierguitar.com